Staff/Reportero
Morelia, Michoacán.- La de don Javier, es otro de los damnificados del COVID-19. Se quedó sin ingresos, tras la irrupción de la epidemia en Michoacán.
Desde hace tres meses no registra ventas de frituras y dulces porque las escuelas permanecen cerradas en su municipio que, además, tiene bandera amarilla por el alto índice de contagios.
Por ello, señala que la despensa que recibe del gobierno estatal ha sido un alivio en medio de la crisis.
“Ojalá que sigan así, que no nos olviden, que siempre nos ayuden con algo”, comentó Javier González Legorreta, habitante de Apatzingán.
De él dependen su esposa y una nieta, por lo que señaló que el apoyo alimentario les ayudará a sortear de mejor manera la difícil situación.
“La crisis está muy dura y no hay trabajo ni nada, la estamos pasando muy crítica”, expresó.
La dotación de despensa la recibió directamente en su casa, a manos de elementos de la Policía Michoacán, quienes han sido designados para distribuir este apoyo en todo el estado y así garantizar que no se haga lucro o mal manejo del mismo.







