Staff/Reportero
Morelia, Michoacán (05 Mar 2019).- Cuando adquiera una lata de atún no se confíe. Podría ser soya la que en realidad esté llevando a su mesa.
Y no está mal, porque la soya es un nutriente para el organismo. Lo grave es el engaño al consumidor, el cual fue detectado mediante un estudio de calidad realizado por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).
A través de su Laboratorio Nacional de Protección, se revisaron 57 presentaciones de atún envasado y 18 de estaban rellenas con soya, sin que se informara al consumidor la cantidad de la misma.
De las 57 presentaciones analizadas, 17 contenían el producto compacto o sólido; 15 en trozo, 14 en hojuela, 10 desmenuzado y una marca no indicaba la presentación.
En una presentación de atún de aleta amarilla, el estudio detectó 62% de soya, es decir, más de la mitad del producto que -se supone- debía ser atún.






