Staff/Reportero
Morelia, Michoacán (01 Agosto 2019).- México cerró el primer semestre de 2019 como el peor del Producto Interno Bruto (PIB) en los últimos 10 años, pero el presidente Andrés Manuel López Obrador le halló una justificante.
Gráficas en mano, argumentó que “en todos los arranques de gestión hay problemas”, y realizó una comparación con sexenios pasados.
Una de las gráficas muestra los primeros y segundos trimestres de gobierno desde 1995 hasta la fecha, donde el tabasqueño destacó la caída en materia económica en el sexenio de Ernesto Zedillo.
“Miren el primero y segundo trimestre de Zedillo. Nadie habla de eso y Zedillo no sé por qué tiene la fama, a lo mejor porque rescató a algunos y convirtió las deudas privadas en deuda pública, tiene aceptación hasta de buen economista.
“El siguiente es Fox; sólo con Calderón hubo aumento en los dos primeros trimestres, pero después hubo un derrumbe y fue cuando más dinero se obtuvo por la venta de petróleo al extranjero”, expuso en la conferencia matutina.
Para López Obrador, destacó que contrario a los pronósticos, el país no entró en una eventual recesión.
“Apostaron a que íbamos a estar abajo, porque los técnicos sostienen que si hay dos trimestres consecutivos a la baja, ya se puede hablar del inicio de la recesión”, señaló.
Pese al estancamiento de la economía, reportado ayer por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), el presidente confió en que se pueda crecer al 2 por ciento a finales de 2019.
“Vamos a esperar, es el primer semestre. Lo importante de ayer es que se pronosticaba que íbamos a caer en recesión. Técnicamente íbamos a entrar en recesión y no fue así”, expresó.






