Staff/Reportero
Desde Coahuila, gobernadores de siete entidades formalizaron hoy el acuerdo para solicitar a la Federación el reintegro de los recursos que han erogado para hacer frente a la pandemia.
“El presupuesto es de los mexicanos, no del gobierno federal, es importante que lo dejemos claro y solicitemos el reintegro de lo que hemos gastado, recursos que nos permitirán seguir haciendo frente a la pandemia”, puntualizó el Gobernador michoacano Silvano Aureoles.
Junto a los gobernadores de Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Durango, Colima y Jalisco, Aureoles desaprobó la iniciativa que pretende eliminar más de 40 fideicomisos de gran importancia para los estados.
“Eso es terriblemente grave, porque eliminar el FONDEN deja en la indefensión a los estados y municipios ante la presencia de algún desastre natural, que además esto es lo más frecuente, incendios, inundaciones, sequías; es una decisión que representa un retroceso”, advirtió.
En este sentido, los mandatarios acordaron que la próxima semana presentarán a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, la solicitud para el pago resarcitorio por los gastos en salud que han destinado para atender la emergencia sanitaria por COVID-19.
En la próxima reunión revisarán la distribución de los recursos para cada estado, señalaron.
“Ver cómo evolucionan los ejes nos permitirá tener una agenda fuerte, estamos trabajando para consolidarla y fortalecerla”, dijo.
Al analizar el número de contagios por este virus en sus entidades, los gobernadores determinaron aumentar el número de pruebas serológicas para mejorar el monitoreo de la pandemia.
Además, decidieron seguir perfeccionando los protocolos sanitarios en cada una de sus entidades, para reabrir gradualmente las actividades económicas a partir del 01 de junio.
Estos protocolos incluyen el monitoreo del número de casos, una vez que la actividad económica reabra.
Los mandatarios fijaron su postura contraria al decreto presidencial que desincentiva la inversión en energías limpias, ya que con ello, el país incumple en compromisos internacionales para desarrollar energías renovables.
Además daña la economía de las familias mexicanas porque encarece el servicio de electricidad producida con combustibles tradicionales.
“El recibo de luz de casa sale seis veces más caro con la estrategia que está apostando el gobierno federal”, sostuvo Aureoles.







