Staff/Reportero
Morelia, Michoacán.- Ante la destrucción de bosques a causa de incendios a nivel mundial y nacional, en Michoacán fue presentada hoy la estrategia que ya comenzó a desplegarse este año para prevenir y combatir estos siniestros.
“En Michoacán no somos ajenos a la dificultad que enfrenta México y el mundo por la destrucción de bosques, asociado en más de un 90 por ciento a prácticas humanas”, comentó el Gobernador Silvano Aureoles, al dar a conocer las líneas de acción.
Destacó que para este año se incrementó en un 61 por ciento el presupuesto de la Comisión Forestal del Estado y se aumentó el número de brigadas, de 84 a 101.
“Este año no queremos que nos agarre desprevenida la temporada, porque hay sitios emblemáticos y no podemos permitir que se nos quemen estos sitios que son muy queridos y representativos para México, no sólo para Michoacán”, señaló.
En conferencia de prensa, enumeró como zonas prioritarias a proteger la Reserva de la Mariposa Monarca y los bosques de la Meseta Purépecha, donde se tiene identificada una mayor presión por el cambio de uso de suelo para cultivar huertas de aguacate.
Como un concepto innovador, mencionó que a las labores de combate se han sumado reos que están en fase de liberación por delitos no graves.
“Este convenio con el sistema penitenciario es importante porque permite que personas privadas de la libertad, ya en fase de liberación por delitos no graves, nos ayuden y que incluso podamos buscar algún esquema de conmutación de penas por trabajo voluntario”, explicó.
Durante la conferencia fueron presentadas estadísticas sobre la incidencia de incendios forestales y operativos realizados en la entidad.
En 2019, por ejemplo, Michoacán se ubicó en el lugar 14 en el ranking de estados con superficie afectada, con 14 mil hectáreas.
Además, en 18 municipios con alta vocación forestal se llevaron a cabo 92 operativos para combatir el cambio de uso de suelo.
También, el Gobierno del Estado envió al Congreso local un paquete de reformas ambientales que, a casi un año de distancia, sigue bajo análisis.
Como parte de este blindaje, Aureoles no descartó la posibilidad de instrumentar un esquema de recompensas para que la sociedad denuncie a quienes le prenden fuego a los bosques.






