Opinión / Michoacán, en ruta de estabilizar sus finanzas

Zona Cero / Por Eva E. Arreola

Michoacán, en ruta de estabilizar sus finanzas
Michoacán ya no permitirá más daños colaterales como el cierre de empresas y la pérdida de empleos a causa de los colapsos de las arcas estatales. Ése fue el mensaje entre líneas del pasado lunes que, desde Palacio de Gobierno, emitiera el gobernador Silvano Aureoles, en un informe de resultados obtenidos en los últimos tres años y medio para ir recuperando la estabilidad financiera en el estado. 
El tema no es para menos. Ya era necesario que se asumiera con toda seriedad las alternativas que se tuvieran para evitar un escenario de crisis, como se ha venido repitiendo al menos las últimas tres administraciones: Lázaro – Godoy – Fausto – Reyna – Jara. 
Basta recordar algunos episodios, como el que señalaron medios nacionales el 11 de noviembre de 2011, cuando el colapso en las finanzas estatales llevó a la Secretaría de Educación en el Estado (SEE) a acumular adeudos con la Comisión Federal de Electricidad (CFE), por al menos 8 millones de pesos.
En la época de Fausto Vallejo, para marzo de 2012, considerada como una situación financiera inusitada, Michoacán contaba con una deuda total de 38 mil 868 millones de pesos. 
Claramente, en esta cifra se encontraban los adeudos a proveedores, recursos retenidos a terceros y participaciones federales pendientes de comprobar entre otras, un tema ya en desborde y sin control por parte de la autoridad en curso, y los esfuerzos que se hicieron en esos años fueron mínimos, algo así como aspirina a un paciente con diagnóstico terminal. 
De ahí a la fecha, han transcurrido casi cuatro años, y en casi mil 460 días, se han ido ordenando las finanzas del estado. Así hace constar un documento de la Secretaría de Finanzas en el Estado (SFA), donde se detalla la estrategia que siguió el gobierno actual para entrarle de fondo y poner orden en el dinero público. Para ello, señala el referido texto de la SFA, fue necesario: 
1) Refinanciar y reestructurar la deuda con bancos, a fin de mejorar las condiciones y términos contractuales de la deuda adquirida por las administraciones anteriores
2) Liquidar la bursatilización del impuesto sobre nómina y el pago a proveedores y contratistas (de 14 mil millones, se han pagado 8 mil millones, equivalentes al 60% de la deuda)
3) Implementación de medidas de austeridad para disminuir el gasto público, se bajaron salarios de altos funcionarios y se eliminaron gratificaciones, compensaciones y viáticos
4) Se aumentó la recaudación de ingresos estatales, de 4 mil millones a 7 mil 600 millones de pesos, y se contuvo el gasto público por un monto de 2 mil millones de pesos.
Esas medidas han permitido ir recuperando las finanzas y sanearlas, sin embargo, aún falta, pues sin la federalización o la transferencia de recursos extraordinarios para el pago a los maestros se podría volver a caer en una situación de crisis. 
Ya lo dijo el gobernador: “si esto se resuelve, la cosa va a cambiar para Michoacán y quedará como un legado histórico el haber podido estabilizar su situación financiera e invertir más en su desarrollo”.
El perredista no ha contratado nuevos créditos; ha resistido esa tentación, políticamente conveniente, pero social y financieramente lesiva por las circunstancias de la entidad.
El tema, ahora, está en la cancha de la Federación. Falta ver si el presidente Andrés Manuel cumple lo que se comprometió: hacerse cargo de los servicios educativos. Su palabra está de por medio. 
Al tiempo.

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