Zona Cero / Por Eva E. Arreola
La carnicería
Con el destape de Roberto Pantoja, delegado de Programas para el Bienestar, primero en un medio de comunicación y luego en sus redes sociales, arrecia la carnicería al interior de Morena en el camino a la candidatura a Gobernador para las elecciones del 2021.
Los movimientos ya hacen cisma en el partido del presidente López Obrador, donde el senador Cristóbal Arias no tiene empacho en delatar que “el fuego amigo” viene del Palacio donde despacha Raúl Morón, dejando ver que el ex líder de la CNTE -estratega magisterial en el arte de la desestabilización en la década de los 90- ya soltó la caballería contra sus adversarios.
Aunque el alcalde de Morelia no tiene militancia, sus intenciones de candidatearse en el 2021 no son un secreto, y para lograrlo no tengan duda que echará mano de todos los recursos a su alcance, así tenga que buscar la foto -aunque sea de espaldas-, junto a un encorvado López Obrador para lanzar la señal de que él es el bueno.
Lástima que los resultados en el ejercicio de gobierno no sean su mejor carta de presentación.
Y para muestra, un botón. Bueno, varios: una ciudad de baches, la carencia de medidas eficaces para contener la epidemia, el desacato a las indicaciones sanitarias básicas (como lo es el uso de cubrebocas) y su omisa actitud para poner en operación el Comité Municipal de Salud, desde el cual deberían estarse articulando acciones contra el COVID-19, son algunos de sus socavones.
De esa errática, torpe y novata conducción para gobernar buscará impulsarse Arias, quien está confiado en sus apenas 20 intervenciones -de las 118 veces que ha estado registrado como asistente en las sesiones del Senado-, y al cargo de presidente de la Comisión de Gobernación, para proyectarse como un “legislador de avanzada” que ha dejado huella a su paso por la Cámara Alta. Pasa por alto que la huella ha sido la de un paso gris, insípido, tibio y tenue.
Esa falta de liderazgo, Arias busca compensarla con una feroz campaña en redes. Sería interesante que transparentara cuánto lleva gastado en publicidad para posicionar su fan page en Facebook, la cual acumula 100 mil seguidores cuando, hace unos meses, tenía apenas 3 mil (sí, Senador, nos dimos cuenta; fue usted muy obvio).
Pero regresando a Roberto Pantoja, preocupa que, quien más derecho y franco dijo que no lo den por muerto, no pueda ser responsable ni siquiera de su propia salud. En sus redes publicó fotografías de recorridos por el interior del estado y la entrega de apoyos a grupos vulnerables, sin utilizar cubrebocas ni mantener una sana distancia. La vulneración abierta a las reglas básicas frente a la actual contingencia por el COVID-19, por parte del máximo funcionario federal en el estado.
Así arrancan algunos de los autoanotados al interior de Morena, en la carrera hacia el 2021, esta vez sin López Obrador en las boletas y sin el tsunami del 2018 como efecto electoral.
Cuerpo a cuerpo con sus adversarios, la caballada de los guindas luce flaca, muy flaca para las próximas elecciones. Pero ellos no están aún preparados para esta conversación. Siguen agazapados a la popularidad del Mesías, quien manotea con dificultad para no ahogarse en el desgaste y descrédito de sus primeros 18 meses de gobierno. Difícilmente podrá sacar a flote a la borregada.
En esa orfandad, la carnicería arrecía en Morena. A ojo de buen cubero, llegarán en pedazos al proceso electoral, desgastados y divididos; ávidos de poder y con un alto grado de soberbia, pero sin votos. El fracaso en las urnas, desde ahora, ya se avizora inevitable.






