Staff/Reportero
Morelia, Michoacán.- Los actos vandálicos de embozados, en el marco de las protestas por la matanza de Tlatelolco hace 51 años, tendrán un castigo ejemplar: acusarlos con sus mamás.
Así lo dijo hoy el presidente Andrés Manuel López Obrador, cuando le preguntaron sobre quienes, tapados del rostro, se movilizan este 2 de octubre.
“(Les diría) que tengan cuidado, que en una de esas lo voy a acusar con sus mamás, con sus papás, con sus abuelos”, lanzó el tabasqueño.
Y vino enseguida el argumento ante la particular reprimenda: “estoy seguro que sus abuelos, mamás, papás, no están de acuerdo”.
El presidente dijo que se deja de llamar Andrés Manuel si la razón no está de su lado.
Y remató así:
“Estoy seguro que (sus mamás, papás y abuelos) los verían como malcriados, que no deben andar haciendo eso. Seguro le darían sus `zapes´”.
En videos y fotografías que circulan en redes sociales, esta tarde se observa el paso de los manifestantes por las calles de la Ciudad de México, causando destrozos en inmuebles.
Aunque esa acción de violencia era previsible, la Cuarta Transformación evitó desplegar a la fuerza pública para resguardar el patrimonio.
En lugar de ello, ordenó colocar escudos humanos con ciudadanos, a los que uniformó con playeras blancas que traen una leyenda: “Cinturón por la Paz”.
Sin embargo, los referidos cinturones ya fueron rotos en varios puntos por la turba de manifestantes, sin que autoridad alguna lo impida.








