El Tercer Ojo
Por Arturo Tzintzun Mora
Los iris, de la ex senadora Mendoza
drés Manuel López Obrador ha tenido ya sus primeros episodios de violencia por una delincuencia que no conoce de transformaciones, sean de primera o de cuarta. Uno de esos episodios fue el abatimiento de tres elementos de la Policía Federal, quienes participaban en operativos en Michoacán.
De acuerdo a las primeras investigaciones, uno de los atacantes de los oficiales, y que su vez fue abatido, pertenecía, o a las filas de José Manuel Mireles o de Estanislao Beltrán, “Papá Pitufo”, ambos ex cabecillas de los grupos de autodefensa.
Aún no termina el vodevil delincuencial de los autodefensas, cuando la exsenadora del PRD y que se identifica a sí misma como operadora de Morena, Iris Vianey Mendoza, nos regala una foto donde aparece del brazo de su hermano Manuel Mendoza, a quien apodan “El Meño”.
Nada tendría en particular o de escandaloso el que dos consanguíneos aparecieran en una imagen, a no ser porque “El Meño” trae fajada en la cintura una pistola, cuya portación podría configurar un delito.
El apellido Mendoza surgió varias veces durante el levantamiento de civiles armados, entre los años 2013 y 2014; constantemente, según publicaciones de medios nacionales como El Universal, se les vinculó con los Caballeros Templarios, antes Familia Michoacana.
“El Meño” fue candidato del PRD a la presidencia municipal de Apatzingán, la cual perdería en el año del 2015. En cuentas de redes sociales vinculadas a los grupos de autodefensa, lo señalaron también en versiones periodísticas, con supuestas ligas sospechosas.
Por ello, de inmediato la dirigencia estatal del PRD -encabezada por Antonio Soto Sánchez-, hizo una extrañamiento público por el nuevo episodio que envuelve a los hermanos Mendoza, al tiempo de señalar que se buscará su expulsión inmediata. No es posible tolerar una violación más a la leyes mexicanas, y menos en un momento en el que se busca reposicionar al Sol Azteca dentro de las preferencias de la población.
Iris Vianey ya había sido motivo de escándalo, cuando a inicio del 2014 circularon fotos donde se le ve al lado de la ahora cantante grupera Melissa Plancarte, hija de Enrique Plancarte, “El Kike”, fundador de “la Familia Michoacana” y luego de “los Templarios”. El episodio la llevó a separarse del cargo en el Senado para dar paso a una investigación de la PGR, aunque al mes regresó a su curul.
Con ese contexto, diversas voces han urgido a la ahora activista de Morena para dar una explicación sobre la escena donde aparece junto a su hermano armado, pero es más urgente, todavía, una acción severa del PRD y de todos los partidos políticos en su conjunto.
En un momento en que los partidos tradicionales vienen de sucumbir dramáticamente ante los resultados electorales del pasado 1 de julio, no pueden darse el lujo de permitir este tipo de dudas en la población. Extirpar de sus filas lo que hace daño, se antoja una receta ineludible.






