Hubo abrazos, no balazos: ¡Muchas gracias, Gobernador!


Staff/Reportero
Morelia, Michoacán (06 Abr 2019).– Hubo abrazos, no balazos. Jonrón, de un lado y del otro, en el reencuentro de Andrés Manuel López Obrador y Silvano Aureoles, en la gira de dos días que el presidente desahogó en el mayor bastión del PRD en el mapa.
El perredista libró, por segunda vez en este año, las rechiflas, abucheos y bullas orquestadas por alas radicales de Morena en cada evento donde se para el presidente, ésta vez ahogadas entre porras y vitores del ¡Silvano!, ¡Silvano!, ¡Silvano!.
Diría el tabasqueño: “no le quitaron ni una pluma al gallo”.
Pero no fue ése el mejor hit del gobernador michoacano. En ésta gira, arrancó el compromiso presidencial de federalizar la nómina magisterial. Una jugada de tres bandas que –al concretarse- anulará en gran medida el poderío de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
“Con la decisión del presidente se avizoran buenos tiempos para Michoacán, empezando por el fin del conflicto magisterial”, celebraba el perredista, con el Estadio Morelos de testigo.
La masa humana que llegó para la entrega de Programas Integrales de Desarrollo, hacía suyo el triunfo. El anuncio, es oxígeno puro a las asfixiadas finanzas públicas estatales.
El déficit de 5 mil 200 millones de pesos anuales, por el pago de salarios, prestaciones y bonos al magisterio, habla de la pesada losa para Michoacán.
Ya no decir de los 200 días perdidos de clases, en apenas un periodo de seis años, por los paros de la CNTE. Y ya no decir de los 28 días de bloqueos que colapsaron al sistema ferroviario en los meses de enero y febrero de este año, y de paso descarrilaron la expectativa de crecimiento económico para el país, según estimaciones del Banco de México.
Fue una gira redonda, con bolas bien lanzadas y carreras en las tres bases: Zacapu, Uruapan y Morelia.
En el ambiente, Obrador y Aureoles cultivaron discursos de conciliación. Cero pleitos, y sí llamados a la unidad.
“Al menos a mí me tienen hasta el copete con los pleitos”, lanzó el presidente, desde el templete en el Morelos. “¿Nos vamos a estar peleando? Necesitamos la unidad, vamos a unirnos. Vamos a hacer ese compromiso”.
Y Aureoles secundaba: “hoy, los colores y los partidos no deben ser lo más importante; hoy, lo que más importa, son las necesidades de las familias michoacanas”.

Sin fintas, el presidente afirmó que no demorará mucho para que Michoacán sea el primer estado donde se federalice la nómina de maestros, como ya sucede en la Ciudad de México.
“Muchas gracias al gobernador de Michoacán, por su apoyo, por su coordinación”, soltó, micrófono en mano.
Y cerró: “así como ustedes me quieren a mí, yo los quiero a ustedes, y un poquito más, porque amor con amor se paga. ¡Qué viva el pueblo de Michoacán!”

Deja un comentario