Zona Cero
Por Christian B. Guzmán
Gobernadores vs Superdelegados
Los superdelegados de Andrés Manuel López Obrador nomás no cuajan en el ánimo de los gobernadores, los que están en funciones y los que están por llegar. El jalisciense Enrique Alfaro ya también se sumó a esta exigencia al próximo gobierno federal, para que se garantice el respeto a la soberanía y autonomía de los estados.Claro, el ex alcalde de Guadalajara llega un poco demorado, pues ya desde julio pasado el gobernador michoacano Silvano Aureoles había puesto este tema sobre la mesa. Pero finalmente es una adhesión importante. Alfaro gobernará uno de los estados estratégicos en este país.
Recordemos que en aquella reunión de julio pasado, entre López Obrador –a escasos días de haber ganado la elección-, y la CONAGO, Aureoles planteó algunos puntos que deben de preocupar a todos los gobiernos estatales que no estén en ánimo acomodaticio ante el Mesías.
Todos esos puntos, en efecto, tienen que ver con el respeto a la soberanía y automía de los estados, como lo replica ahora Alfaro en el posicionamiento que leyó este 23 de noviembre.
Uno está relacionado con establecer verdaderos mecanismos institucionales de interlocución Federación-Estados. Aureoles, en esa reunión de julio, advirtió que la historia ya nos ha comprobado que el camino no es el centralismo.
Y fue más allá: advirtió lo que seguramente puede pasar si no se toman cartas en el asunto, es decir, “un severo problema de operatividad” al concentrar en una sola figura el trabajo y las funciones que tenían todas las delegaciones federales. Peor aún, si ésa figura tiene un bajo perfil político, operativo, mediático, administrativo y de trayectoria. En Michoacán sabemos de que estamos hablando.
Otro punto que Silvano Aureoles puso sobre la mesa en la que los gobernadores estaban sentados frente a López Obrador, es el de signar convenios de coordinación con las entidades para que les sean transferidas las facultades y reasignados los recursos para su ejecución.
También, recordemos, demandó caminar hacia un nuevo pacto de coordinación fiscal que fortalezca la competitividad de cada Estado, algo que Aureoles ha tomado como una bandera de su administración.
Este planteamiento, al cual se suma ahora Alfaro, cobra mayor relevancia conforme se acerca el cambio de gobierno. Y en ese sentido, vendría bien saber qué dice Morena, qué dicen sus diputados -locales y federales-; qué dice el propio López Obrador.
Las campañas quedaron atrás, pero parece que algunos no lo han asimilado aún y siguen actuando con ánimo proselitista. Que alguien les diga que ya son son gobierno.





