Staff/Reportero
Morelia, Michoacán (25 Julio 2019).- Silvano Aureoles rompe en llanto al recordar a su amigo Germán, cuyo cuerpo yace frente a él, junto a otros tres féretros.
“Siempre lo voy a recordar como un joven médico, idealista, alegre, con ganas de aprender. No había trabajo que se le diera que no lo atendiera con pasión y entrega”, refiere el gobernador de Michoacán.
Con voz entrecortada, el ex senador, dos veces diputado federal y ex alcalde, hace grandes esfuerzos por continuar su mensaje. Las lágrimas le empañan la vista.
“No voy a olvidar su acompañamiento y lealtad en los momentos complejos personales y profesionales; siempre fue un joven médico echado para adelante, con profundo compromiso social en favor de la salud de los más pobres del estado”, expresa.
En uno de los cuatro ataúdes yacen los restos de su amigo Germán Ortega, quien vio ayer amanecer por última vez.
El director del Seguro Popular salió temprano hacia el punto de reunión en Morelia, donde se vería con el Secretario de Seguridad Pública, Martín Godoy, para abordar juntos aquel helicóptero que marcaría su destino.
Tenían pocos minutos en el aire, cuando cayeron en la sierra de Villa Madero. Murieron ambos, junto con los dos pilotos.
Nunca llegaron a Huetamo, donde el gobernador los esperaba para poner en marcha el plan de salud para la Policía Michoacán.
Aureoles describió al joven médico como un excelente hijo y hermano; “personalmente, excelente amigo y protector de mi propia familia”.
Recordó cuando iniciaron en 2011 con Germán, llevando caravanas de salud a los municipios más alejados.
“Ahí es cuando supe que sería un gran compañero de batallas, nunca claudicó, nunca escatimó o falló.
“Germán me acompañó y me respaldó en demasiados momentos, nos jugamos juntos la campaña con muletas, y ahí estuvo el compañero incansable, por ello, siempre tendrá él y su familia mi sincero agradecimiento”, expresó.
Para el mandatario estatal, Germán era un gran idealista, que como muchos jóvenes trabajaba todos los días con el propósito de cambiar la realidad de los sectores más desprotegidos, de mejorar nuestro Estado.
Fue, dijo, tenaz defensor y promotor de los derechos de los trabajadores por donde pasó.
Gracias a él, hoy los trabajadores del Seguro Popular cuentan con seguridad social, destacó el gobernador.
“Tu partida, querido amigo, nos deja una pena difícil de comprender y superar”, soltó Aureoles.
“Tu ausencia será un estímulo y ejemplo para seguir sirviendo a Michoacán. Fuiste un ser humano con cualidades excepcionales e irrepetibles”, externó, rendido por el llanto.








