Staff/Reportero
El Tren Maya es una de las acciones más polémicas en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Inició su construcción el pasado 1 de junio, luego de meses de retraso obligados por la pandemia del Covid – 19, y sin los análisis de impacto ambiental necesarios.
Hoy, ha trascendido también la millonaria inversión a largo plazo, que beneficiará a las empresas que logren la concesión, con hasta 5 mil millones de pesos anuales, por 30 años.
Según información de El Universal, la derrama económica para las empresas que liciten la operación, es de 156 mil millones de pesos, similar al costo de la construcción de la obra, mientras que los trabajos de mantenimiento costarán 90 mil millones a partir del 2023, año en el que entre en operaciones el tren.
Las firmas que liciten los trabajos para mantener el derecho de vía, incluyendo la plataforma de la misma, el sistema de drenaje mejor y complementario, las estructuras de concreto y viaductos, túneles, edificaciones, instalaciones eléctricas de bajo voltaje, vías en línea principal, laderos, patios y talleres, así como la renovación de rieles, de juegos de cambio y de durmientes, y la nivelación y desguarnecido de vía, dispondrán de un presupuesto anual de 3 mil millones de pesos.
La operación del Tren Maya, dispondrá de un presupuesto para su funcionamiento por 66.3 mil millones de pesos para 30 años, 2 mil 209 millones de pesos anuales para la empresa que obtenga la concesión.






