Staff/Reportero
Morelia, Michoacán.- Los festejos decembrinos cobraron una costosa factura: la saturación, casi al grado del colapso, de la red hospitalaria en Morelia y otros municipios de Michoacán.
Y es que el virus del COVID-19 corrió velozmente ante el contacto masivo de personas, según muestra el comportamiento estadístico analizado por la Secretaría de Salud en Michoacán (SSM), a partir de la incidencia de casos y defunciones causados por la enfermedad.
“Hemos tenido ocupaciones realmente preocupantes, y esto es reflejo de que los ciudadanos no se están cuidando”, advirtió Carlos Ramos, director de Servicios de Salud de la dependencia.
De acuerdo al informe estadístico, durante el año pasado se mantuvo un promedio de 325 pacientes hospitalizados en la SSM, IMSS e ISSSTE a causa del coronavirus, en todo el estado.
Sin embargo, tras las primeras posadas dicha cifra se elevó a 386 y después de los festejos por la Navidad escaló a 460.
Tras las celebraciones de Año Nuevo, el número de hospitalizados se disparó a 533 y, luego del Día de Reyes alcanzó los 631, es decir, casi el doble de los que se tuvieron en promedio en 2020.
“Anoche, en el Hospital Civil de Morelia solo teníamos una cama disponible y se está trabajando a marchas forzadas para poder contar con unas 30 camas más, pero a este ritmo se van a agotar en una semana”, reveló el Gobernador Silvano Aureoles.
Ante ese escenario, el mandatario anunció hoy el cierre de oficinas del Gobierno del Estado que no realizan actividades esenciales y anticipó el regreso al aislamiento obligatorio.






