Staff/Reportero
Morelia, Michoacán, a 25 de octubre de 2018.- Cuando salió de su casa en Morelia el pasado 15 de octubre, Jennifer no dijo a su familia a dónde se dirigía. Días después avisó que estaba secuestrada.
Para entonces, ni sus padres ni las autoridades sabían que la joven de 19 años había inventado esa historia para viajar a la ciudad de Uruapan y encontrarse con un hombre con el que planearon una cita a través de las redes sociales, de acuerdo a las investigaciones ministeriales.
Durante varios días, su foto apareció en diversos medios de comunicación que reportaban su desaparición como parte de la Alerta Alba -diseñada en México para el inmediato rastreo y localización de mujeres desaparecidas-.
El reporte 111/2018 refería que Jennifer había salido de su casa ubicada en la colonia Villas de la Loma, a las 17:30 horas, “siendo la última vez que se le vio”.
Tiene 19 años de edad, mide 1.70 metros de estatura, pesa 80 kilogramos y es de tez morena, detallaban las autoridades en la alerta sobre la desaparición de la joven moreliana, de “cara redonda, cabello ondulado, largo y de color negro”. Toda seña era importante.
La búsqueda concluyó en la ciudad de Uruapan, donde Jennifer fue localizada por elementos de la Policía Federal, a quienes Jennifer dijo que estaba secuestrada en un hotel.
El dicho de la joven provocó una segunda movilización policial, ya no en su búsqueda, sino en la captura de los supuestos secuestradores, algunos de éstos huéspedes y empleados del hotel a los que ella presuntamente señaló.
Tras las diligencias de ley, las autoridades investigadoras descubrieron que todo había sido un invento de la joven para escaparse a la cita que acordó por Internet.
Las investigaciones del caso refieren que el hombre al que contactó a través de las redes sociales nunca llegó, y ella se quedó a la deriva, sin dinero e ideando la forma de poder regresar a Morelia y justificar la ausencia ante su familia.
La versión del secuestro fue la idea que fallidamente decidió hacer correr.






